Psicoterapia perinatal.
La maternidad puede llegar a ser exigente.
Desafía quién eras antes, y mueve tu forma de cuidar, de sostener y de responder a lo que ocurre en tu día, tanto contigo misma como con los demás.
Si desde que eres madre notas que tienes que poder con todo, que no hay espacio para fallar, que siempre deberías hacerlo mejor.
E incluso que, aunque intentas llegar a todo, la maternidad te supera y te sientes desbordada, exigida o hasta desconectada de ti.
Aquí podemos empezar a entender qué está pasando en esta etapa y encontrar una forma de vivir la maternidad más coherente contigo.
En algunas ocasiones te das cuenta tarde de que te has dejado para el final.
El día a día se llena de responsabilidades, y casi sin darte cuenta, lo tuyo se queda para más tarde.
Y cuando por fin paras, ya no queda espacio ni energía para ti.
Aunque notes el cansancio, no te permites descansar.
Siempre resuelves, te anticipas o estás pendiente de todo como si no pudieses parar.
Hasta que, poco a poco, te vas desconectando de ti misma y te cuesta reconectar con lo que de verdad necesitas.
Por ti van pasando muchas cosas: desde organizar, decidir o estar siempre disponible.
Te vas exigiendo llegar a todo, hacerlo bien y no fallar nunca.
Y por una parte, hace que todo siga funcionando, pero por otra, que cada vez te vayas agotando más.
Si sientes que te haces cargo de más de lo que puedes y que te estás quedando en segundo plano, aquí podemos empezar a deternos para explorarlo.
Miraremos qué te está pasando en esta etapa, por qué te cuesta parar o priorizarte, y cómo has ido llegando hasta aquí. Y cómo esta forma de colocarte también puede aparecer en la manera en la que te relacionas.
Para que la maternidad no implique dejarte a ti de lado, sino poder seguir estando con más presencia en ella.
Y lo haremos poniendo atención a cómo la estás viviendo y a lo que necesitas en este momento, para que puedas:
❀ Ir entendiendo por qué te estás sintiendo así
❀ Poder sostener lo que sientes sin tener que seguir aguantando en silencio o tirando de más
❀ Y que, poco a poco, vuelva a haber espacio para ti dentro de la maternidad
Podemos empezar a revisarlo,
con más calma y sin exigencia
El proceso empieza en un espacio solo para ti, donde puedas parar, observarte y empezar a poner palabras a cómo estás viviendo esta etapa.
Iremos viendo cómo es tu día a día desde que eres madre, qué te está pidiendo este momento y qué es lo que más te pesa o te desborda.
También miraremos cómo te colocas en tus relaciones: con tu entorno, con tu pareja si la hay, con tu bebé… y qué lugar estás ocupando tú en todo eso.
Qué haces cuando algo te sobrepasa.
Si te lo guardas, si te exiges más, si tiras sin parar o si acabas sosteniendo más de lo que puedes.
Y desde ahí, iremos entendiendo qué necesitas de verdad, para que poco a poco puedas empezar a relacionarte contigo de una forma más clara y más amable en esta etapa.
Iremos explorando juntas cómo estás viviendo esta etapa, cómo sostienes lo que sientes en un momento de cambio continuo, y qué espacio tienes para ti dentro de todo esto.
Iremos poniendo atención a la exigencia, a la sensación de no llegar, a la dificultad para parar, o incluso si e cuesta delegar o pedir ayuda.
Poner luz sobre todo esto te permitirá empezar a entenderte con más claridad y menos juicio.
Además de comprender lo que te está pasando, iremos trabajando en que puedas sostener lo que sientes sin exigirte más de lo que puedes dar.
Poco a poco podrás empezar a reconocer tus límites, darte espacio y atravesar los momentos difíciles con más cuidado hacia ti, para que vivas la maternidad desde un lugar más propio.
A medida que puedas ir sosteniéndote de otra forma, empezarán a abrirse pequeños cambios en tu día a día para que también puedas cuidarte a ti.
Puede que te permitas no llegar a todo, pedir ayuda, delegar o tomar decisiones más alineadas con lo que necesitas.
El objetivo es que puedas vivir la maternidad con más calma, más claridad y sin dejarte a ti misma de lado.
Si estás sintiendo que el proceso se alarga más de lo esperado y empieza a afectar cómo te sientes contigo misma, con tu cuerpo o en tu relación.
Si no estás viviendo el embarazo como imaginabas o como esperabas, están apareciendo miedos o incluso una sensación de no estar conectando como sientes que deberías.
Si este periodo lo estás sintiendo más intenso de lo que esperabas y te está costando gestionar lo que sientes o encontrar tu lugar.
Si te estás notando más desbordada, más reactiva o con la sensación de que te estás perdiendo en la crianza.
Podemos poner luz a cómo estás viviendo la maternidad y empezar a hacer espacio para ti desde un lugar que sea más coherente contigo.