Empecé mi proceso terapéutico con Carmen hace unos 3 años y, con el tiempo, su acompañamiento se ha convertido en una de las mejores decisiones que he tomado por mí.
Me ha ayudado muchísimo a entender mejor cómo funcionan nuestra mente y nuestro cuerpo, y a aprender a escuchar, comprender y abrazar todas mis partes y emociones. Es un proceso que requiere dedicación, revisar la propia historia y también atravesar momentos incómodos, pero hoy ya no me planteo la vida sin haber decidido hacer este trabajo. He avanzado y mejorado muchísimo todas las áreas de mi vida y, sobre todo, la manera en la que me relaciono conmigo misma y con mi entorno.
Con Carmen siento que tengo un espacio seguro en el que puedo abrirme, explorar tanto mis luces como mis sombras y aprender a quererme y cuidarme mejor para poder vivir de una forma más consciente y plena. Es una persona muy cercana, cálida y respetuosa, y una profesional a la que recomiendo de corazón.